CONSIGNACIÓN DE MÁQUINAS. Control de las energías peligrosas durante las intervenciones en equipos de trabajo
UNA MÁQUINA PARADA NO SIEMPRE ES UNA MÁQUINA SEGURA
Las operaciones de mantenimiento, reparación, limpieza, ajuste, revisión o desbloqueo de una máquina pueden requerir que los trabajadores accedan a zonas en las que existe riesgo de contacto con elementos peligrosos.
En estas situaciones, detener la máquina mediante su mando habitual no garantiza necesariamente que el equipo haya alcanzado una condición segura. Puede permanecer conectada a una o varias fuentes de energía, existir energía acumulada en determinados componentes o producirse una puesta en marcha intempestiva como consecuencia de un accionamiento involuntario, un fallo del sistema de mando o el restablecimiento de una alimentación.
La peligrosidad tampoco se limita a la energía eléctrica. Dependiendo de las características del equipo, pueden existir energías hidráulicas, neumáticas, mecánicas, gravitatorias, térmicas o diferentes formas de energía almacenada o residual.
¿Está parada la máquina?
Esa no es la pregunta correcta.
La pregunta correcta:
¿Está la máquina aislada de sus fuentes de energía, se han controlado las energías peligrosas y se ha verificado que la condición segura se mantiene?
Esta diferencia constituye la base de la consignación de máquinas, concepto habitualmente relacionado con el término LOTO (Lockout/Tagout).
La NTP 1.117 establece la consignación como un conjunto de medidas destinadas a evitar la puesta en marcha intempestiva y controlar los riesgos derivados de las energías acumuladas o residuales durante las intervenciones en máquinas.
